Que hacer para vivir con alergia al polen

Contenido
- Estrategias para evitar reacciones alérgicas
- Síntomas de alergia al polen
- Cómo saber si eres alérgico al polen
- Vea cómo se realiza la prueba de alergia para confirmar su sospecha.
Para vivir con alergia al polen, se debe evitar abrir las ventanas y puertas de la casa y no ir a jardines o secar la ropa al aire libre, porque las posibilidades de tener una reacción alérgica son mayores.
La alergia al polen es un tipo muy común de alergia respiratoria que se manifiesta principalmente en primavera provocando síntomas como tos seca, sobre todo de noche, picor de ojos, garganta y nariz, por ejemplo.
El polen es una pequeña sustancia que algunos árboles y flores dispersan por el aire, generalmente temprano en la mañana, al final de la tarde y en momentos en que el viento sacude las hojas de los árboles caen y llegan a personas genéticamente predispuestas.
En estas personas, cuando el polen ingresa a las vías respiratorias, los anticuerpos del organismo identifican al polen como un agente invasor y reaccionan ante su presencia, generando síntomas como enrojecimiento en los ojos, picor y moqueo, por ejemplo.

Estrategias para evitar reacciones alérgicas
Para no desarrollar una crisis alérgica se debe evitar el contacto con el polen, utilizando estrategias como:
- Use anteojos de sol para reducir su contacto con los ojos;
- Deje las ventanas de la casa y del automóvil cerradas temprano en la mañana y al final de la tarde;
- Deje los abrigos y zapatos a la entrada de la casa;
- Evite dejar las ventanas de su casa abiertas durante las horas en que el polen se libera a través del aire;
- Evite frecuentar jardines o lugares ventosos;
- No seque la ropa al aire libre.
En algunos casos, es necesario tomar un antihistamínico, como la desloratadina, a principios de primavera para poder combatir los síntomas de la alergia.
Síntomas de alergia al polen
Los principales síntomas de la alergia al polen incluyen:

- Tos seca constante, especialmente a la hora de acostarse, que puede provocar dificultad para respirar;
- Garganta seca;
- Enrojecimiento de ojos y nariz;
- Goteo nasal y ojos llorosos;
- Estornudos frecuentes
- Picazón en nariz y ojos.
Los síntomas pueden estar presentes durante aproximadamente 3 meses, lo que lo hace incómodo y, en general, cualquier persona alérgica al polen también es alérgica al pelo y al polvo de animales, por lo que debe evitar su contacto.
Cómo saber si eres alérgico al polen

Para saber si eres alérgico al polen debes acudir al alergólogo que hace unas pruebas específicas para detectar la alergia, que suele realizarse directamente sobre la piel. Además, el médico puede recomendar un análisis de sangre para evaluar la cantidad de IgG e IgE, por ejemplo.